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martes, 5 de abril de 2016

LA DEPRESIÓN

La depresión es una enfermedad común y tratable, afecta al 5% de la población y a menudo vuelve a reaparecer después de que se ha acabado con el tratamiento. Se estima que actualmente hasta el 3% de la población padece un trastorno depresivo mayor y que es uno de los diagnósticos más frecuentes en la práctica general. A pesar de que puede tratarse con medicamentos, los antidepresivos tardan  de dos a tres semanas en mostrar su efecto completo y los organismos pueden responder de manera diferente en cada caso.

¿Qué es la Depresión?
Enfermedad o trastorno mental que se caracteriza por una profunda tristeza, decaimiento anímico, baja autoestima, pérdida de interés por todo y disminución de las funciones psíquicas.


Causas de la depresión
Entre las principales causas de la depresión podemos encontrar tanto factores genéticos, fisiológicos, personales como ambientales.

Factores genéticos
La presencia de antecedentes de depresión en el ámbito familiar cercano (padres y hermanos) incrementa en un 25-30% la probabilidad de sufrir depresión.

Factores fisiológicos
La aparición y cronificación de la depresión se ha relacionado especialmente con un descenso de los niveles de serotonina a nivel de las uniones neuronales. Por este motivo, en el tratamiento de la depresión se emplea en ocasiones un grupo de fármacos, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, cuya función consiste precisamente en modificar los niveles de serotonina que se encuentran alterados en estos pacientes. Existe, además, un grupo de enfermedades estrechamente ligadas a la aparición de depresión, la mayoría de ellas relacionadas con alteraciones endocrinas:
Factores personales
Se ha visto que existe un porcentaje significativamente mayor de depresión en mujeres que en hombres. La edad también es un factor influyente, y la franja comprendida entre los 35 y los 45 años es la de mayor incidencia de depresiones. El embarazo y el posparto son etapas vitales de la mujer con un mayor riesgo de aparición de depresión debido a las alteraciones hormonales sufridas.

Factores ambientales
Se consideran factores potenciadores de la aparición de este trastorno todos aquellos que son negativos para el sujeto (estrés, ansiedad, incapacidad de encauzar los problemas...) en cualquiera de sus ámbitos personales (laboral, familiar…), en especial si el sujeto se encuentra además en una situación de dependencia o consumo habitual de alcohol, tabaco, drogas, etcétera. Una situación de escasas o nulas relaciones interpersonales potencia especialmente estos factores



SÍNTOMAS
   Los síntomas más frecuentes son:

·      Autoconcepto empobrecido. La persona deprimida muestra una marcada tendencia a sentirse ineficiente, inadecuada e inútil y atribuye sus experiencias desagradables a un defecto físico, moral o mental. Tiende a rechazarse a sí misma, ya que cree que los demás la rechazarán.

 ·      Una consideración negativa del mundo. Se siente derrotado socialmente. Considera al mundo como si le hiciera enormes exigencias y presentara obstáculos que  interfieren con el logro de los objetivos de su vida. Las personas deprimidas se consideran desgraciadas, frustradas, humilladas, rechazadas o castigadas.

 ·      Pesimismo marcado. Mira el futuro casi sin esperanza. Ve el futuro desde una perspectiva negativa y le da vueltas a una serie de expectativas negativas. El deprimido prevé que sus problemas y experiencias comunes continuarán indefinidamente y que se le amontonarán otros mucho peores en su vida.

 ·      Tienden a deformar sus experiencias, malinterpretan acontecimientos concretos e irrelevantes tomándolos como fracaso, privación o rechazo personal.

 ·      Exageran o generalizan excesivamente cualquier situación por más sencilla que sea, tienden también a hacer predicciones indiscriminadas y negativas del futuro. Perciben que todo siempre va a ir en contra suyo, acentuando lo negativo hasta casi excluir los hechos positivos.

 PREVENCIÓN  Y TRATAMIENTO

  Hay algunas pautas que pueden ser útiles para evitar caer en la depresión y facilitan salir de ella cuando está recién asoma, es leve o moderada y se trata de una  respuesta a una situación temporal:

·        Establecer una red de soporte social y amistades.  Ejemplo: Agrupación de ex alumnos, Colegio de profesionales, grupo parroquial, curso de idiomas, artes, computación, trabajo social, colonia de extranjeros, etc.

·        Ocupar el tiempo en actividades nuevas y productivas, que de preferencia se traduzcan en nuevas rentas.  Muchas veces caemos en una rutina de actividades reducidas e improductivas sin darnos cuenta, trayendo como consecuencia el empobrecimiento de nuestras relaciones humanas, culturales y económicas.  Es conveniente romper esa rutina realizando alguna actividad que nos hubiera gustado desarrollar y hemos pospuesto; lo ideal es encontrar entre esos intereses postergados alguno que se traduzca en mayores ingresos económicos y nos relacione con gente que comparte el mismo tipo de interés.

·        Tener un programa moderado y constante de ejercicios.  Ya está comprobado que existe un compuesto hormonal que está relacionado al “tono vital”, se le llama serotonina, la "hormona de la alegría", el cuerpo la sintetiza naturalmente (sin costo alguno) al realizar ejercicio muscular intenso en forma regular. Los diferentes tipos de danza y artes marciales son buenas alternativas.

·        Poner más atención al cuidado físico y arreglo personal.  Al inicio de la depresión se aprecia despreocupación en el cuidado de la apariencia personal, lo que a su vez hace que al vernos al espejo o recibir comentarios al respecto nos sintamos peor todavía.  No hay que  bajar la guardia, se debe procurar mantener la atención por lo menos en el aseo y cuidado personal.

·        El estrés y la depresión coinciden orgánicamente por estar presentes en situaciones de caídas en el nivel de las vitaminas y minerales (Zinc, Magnesio, etc.), lo que a su vez acentúa el estrés, facilitando el ingreso a la depresión; creándose un círculo vicioso; el mismo que se debe  romper tomando suplementos vitamínicos que contengan el Complejo B, C y A, los minerales mencionados o específicas para el estrés.

Estos consejos pueden ser efectivos para prevenir la depresión o cuando está en su fase de inicio y el origen no es de mayor relevancia para los planes y metas de vida de la persona. 
Sin embargo si esta se debe a la pérdida real o virtual de alguien que constituye un eje afectivo en la vida del sujeto, si la depresión ya está instalada por más de 3 meses, si está asociada a la presencia de ansiedad, con dolor existencial e interfiere en la efectividad laboral; entonces no sólo es necesaria la psicoterapia, sino que puede ser conveniente el uso de psico fármacos para compensar bioquímicamente a la persona y es el psiquiatra el profesional indicado para recetarlos.
Desde luego que no es suficiente con el tratamiento farmacológico, también es necesaria la psicoterapia a fin de "reparar" las estructuras mentales y afectivas que han sido afectadas por el evento o situación desencadenante; igualmente es necesario guiar o acompañar a la persona en la re elaboración de su “nueva vida" y el proceso psicoterapéutico debe ser conducido por un profesional debidamente entrenado.






“Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes”

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