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lunes, 7 de marzo de 2016

! No entiendo porque mi hijo(a) se comporta así ! estoy desesperada

Trastorno por déficit de atención e hiperactividad 



 El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH):


Es una defunción de origen neurológico que conlleva una inmadurez en los sistemas que regulan el nivel de movimiento, la impulsividad y la atención. 
Dado que es un trastorno del neurodesarrollo, para que se considere TDAH los síntomas tienen que aparecer antes de los 12 años. Si no aparecen antes, no se puede hacer un diagnóstico. “No hay TDAH que comience en la edad adulta”.

 Incidencia

Esta patología afecta sobre todo a los niños y es más frecuente en varones. Sin embargo, aproximadamente entre el 60% y el 80%  de los adultos mayores de 18 años que han tenido antes TDAH tienen persistencia de los síntomas. “Es decir, casi tres cuartas partes siguen refiriendo que tienen síntomas y que éstos interfieren en sus estudios, en su profesión, etc.”.

 Causas 

La causa principal del TDAH es la herencia. Aproximadamente el 75 % de los casos con este trastorno tiene causas de origen genético. No obstante, determinar este origen es complicado ya que la patología no la causa un solo gen y además estos genes interactúan entre ellos. 
Hay muchos implicados, principalmente los sistemas que regulan la dopamina, la adrenalina, la serotonina, etc. Es una herencia poligénica y compleja porque también interactúan entre ellos, etc. 

Además del origen genético, hay una serie de factores, los denominados perinatales, que están relacionados con el embarazo, el parto y los primeros meses de vida que también pueden producir TDAH.  Estos son el consumo de tabaco y alcohol durante el embarazo o la presencia de sufrimiento fetal, entre otros Síntomas. 

Los niños con TDAH son muy inquietos impulsivos y tienen problemas para prestar atención y concentrarse. A pesar de intentarlo, son incapaces de escuchar correctamente, de organizar sus tareas, de seguir instrucciones complejas, de trabajar o jugar en equipo. 
El actuar sin pensar (la conducta impulsiva) provoca problemas con padres, amigos y profesores. Suelen ser niños inquietos, siempre en movimiento, incapaces de permanecer sentados mucho tiempo o con una constante inquietud (que se ve en tamborileo de dedos o en el movimiento constante de los pies o las piernas). 

Esta patología puede afectar negativamente al rendimiento de los niños en el colegio, así como a otros aspectos de su vida familiar y social. 

Las manifestaciones pueden dividirse en tres grupos: 


Síntomas relacionados con la inatención: 

 El principal síntoma es que los infantes no son capaces de mantener la atención que se espera para su edad durante mucho tiempo. Además, a estos niños les cuesta ponerse a hacer todas las tareas que suponen un esfuerzo mental. “Está como en su mundo, se distrae con facilidad y va de un tema a otro”. El principal lugar donde se aprecian estas manifestaciones es en el ámbito escolar. Los profesores a veces presentan quejas en este sentido, pero también aparecen en casa: cuando un niño tiene que organizar sus cosas, también está muy despistado. En general suele caracterizarse por: 

• No atiende detalles, comete errores. 

• Dificultad para mantener la atención. 

• Sordera ficticia. 

• No sigue instrucciones, no termina las tareas. 

• Dificultad para organizarse. 

• Evita tareas que requieren esfuerzo continuado. 

• Olvida y pierde cosas necesarias para su actividad.

• Fácil distracción por estímulos externos. 

• Olvidadizo en las actividades diarias. 

Síntomas relacionados con la hiperactividad:

La hiperactividad puede ser muy evidente en niños de menor edad y va desapareciendo con el crecimiento. Se manifiesta de forma diferente dependiendo del niño aunque suele caracterizarse porque están siempre en movimiento, corren, saltan, tienen dificultades para estar quietos, hablando mucho y de forma precipitada y sin pensar. Los síntomas más frecuentes en este bloque son:

• Inquietud, se mueve en el asiento. 

• Se levanta cuando debería estar sentado. 

• Corre y salta en situaciones inapropiadas.

• Dificultad para jugar tranquilamente.

• Excitado a menudo, "como una moto". 

• Verborrea. 

• Responde antes de que finalice la pregunta. 

• Dificultad para guardar el turno en actividades de grupo. 

• Interrumpe a otros en los juegos, conversaciones, etc. 

Síntomas relacionados con la impulsividad:

Aquí tiene cabida todo lo que hace referencia a las situaciones en las que los niños actúan sin pensar en las consecuencias de sus actos. “Los niños con TDAH suelen ser personas muy impacientes que a veces corren riesgos innecesarios y sin pensar en las consecuencias negativas que tienen”.

Prevención 

La psiquiatra Azucena Díez aclara que el TDAH se trata de una disfunción cerebral que no se puede prevenir. No obstante, indica que los cuidados generales de salud a lo largo del embarazo y las campañas de prevención de consumo de alcohol y tabaco en la gestación, así como un parto bien asistido podrían ser una fuente de prevención, casi la única. 
Por otro lado, la especialista indica que existe otro tipo de prevención que se podría denominar secundaria: empezar el tratamiento lo antes posible una vez que la patología está diagnosticada. De esta forma podrían prevenirse otras complicaciones asociadas al TDAH.

 Tratamientos 

El tratamiento principal, y que ha mostrado desde hace décadas su efectividad, es la terapia farmacológica ya que permite corregir la disfunción cerebral durante las horas que hace efecto.
Además del tratamiento farmacológico, es muy importante que los padres y los profesores sepan en qué consiste el trastorno y actúen en consecuencia. “Cuanto más conozcan sobre el TDAH, más podrán ayudar a los niños. Por ejemplo, no es lo mismo dar una orden a cualquier niño que a uno que tenga la patología. A ellos hay que darles las órdenes por partes, mirándoles directamente a los ojos, asegurándose de que le han comprendido. Estas pautas mejoran muchísimo el pronóstico”, recalca A continuación hay que explicarle al niño qué tiene y, sobre todo, si es mayor hay que darles estrategias para mejorar la inatención. “Muchas veces llegan a la adolescencia con una baja autoestima, con la sensación de que no son autosuficientes porque no hacen las cosas bien. Son niños que reciben muchas críticas a su alrededor”. 
En algunos casos el TDAH se complica con otros problemas: ansiedad, depresión, o trastornos de conducta y trastornos negativos desafiantes. En estas situaciones es muy importante que el niño reciba psicoterapia. “Cuando los padres sientan que no pueden con el niño, también es recomendable que reciban un tratamiento psicoterapéutico aplicado”. 

Por último, es muy importante el apoyo escolar. Hay muchos niños con TDAH que tienen un retraso académico. Los que lo tienen, necesitan apoyo; los que no, no. En estos casos hay que individualizar”.

 Pronóstico 

El pronóstico del TDAH depende de varios factores: 
• Si los síntomas son muy intensos, el pronóstico será peor. 
• Si el niño tiene el tipo combinado con inatención e hiperactividad también avanzará de forma más negativa.

 Calidad de vida 

 La calidad de vida del paciente es muy variable. Hay niños con TDAH, con síntomas poco intensos, que toman su tratamiento por la mañana y hacen una vida completamente normal. Sin embargo, hay otros que si presentan muchos síntomas y enfermedades como la depresión, puede tener una calidad de vida mermada. 

Cuándo acudir al especialista 

“Muchos padres y profesores no creen que exista este trastorno”, pero “Es importante que si los padres o los profesores tienen la sospecha acudan a alguien”. 
 En la actualidad los especialistas que pueden ayudar al niño pueden venir de muchas ramas de la medicina: pediatras, psicólogos, psiquiatras infantiles. “Los psicólogos pueden tratar la parte de psicoterapia”. 

Pero, ¿en qué momento deben tomar la decisión de acudir al especialista? Los expertos indican que desde que los síntomas afectan al funcionamiento diario de ese niño, ya sea en el ámbito académico o en casa. 


Pautas educativas en la escuela 



 Pautas para el manejo de la inquietud motora en la escuela. Se debe:

• Validar al alumno/a más allá de esta característica. 

• Alternar el trabajo que debe realizar en el pupitre con otras actividades que le permitan          levantarse y moverse un poco. 

• Ayudarles a destacar en aquello que saben hacer bien. 

• Transmitir calma: hablar despacio, suave, contacto físico, etc. 

• Hacerle tomar conciencia de sus dificultades para estar sentado. 

• No privarlos del recreo o la actividad física. 

En cuanto a los profesores, deben de tener: 

• Una actitud positiva 

• Una capacidad para solucionar los problemas de forma organizada 

• Saber que el alumno no se comporta de esa forma porque quiere sino por su trastorno 

• Asegurar una estructura del aula, • Proporcionar instrucciones breves y simples 

• Llevar a cabo las adaptaciones metodologías que el alumno necesite (sentarlo a su lado por     ejemplo). 

• Tener información y conocimiento acerca del TDAH.



" Recuerden que es importante apoyar a estos niños con TDAH, no los etiqueten como niños mal criados, que no hacen caso, niños "burros" etc, porque esto les afecta en su autoestima y empeora el diagnostico, en las escuelas no los aislemos, si no que incorporemoslos a las actividades, estos son niños y niñas que necesitan de nuestra comprencion, paciencia, amor; ellos son capaces de realizar muchas cosas"



                                                                             

                                      

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