DISLEXIA
La dislexia es un trastorno del
aprendizaje de la lectoescritura, de carácter persistente y específico, que se
da en niños que no presentan ningún ningun problema físico, psíquico ni sociocultural
y cuyo origen parece derivar de una alteración del neurodesarrollo.
Según el CIE-10, los disléxicos
manifiestan de forma característica dificultades para recitar el alfabeto,
denominar letras, realizar rimas simples y para analizar o clasificar los
sonidos. Además, la lectura se caracteriza por las omisiones, sustituciones,
distorsiones, inversiones o adicciones, lentitud, vacilaciones, problemas de
seguimiento visual y déficit en la comprensión.
La dislexia es una dificultad para la
descodificación o lectura de palabras, por lo que estaría alterado alguno de
los procesos cognitivos intermedios entre la recepción de la información y la
elaboración del significado.
El principal problema que tiene la
dislexia es que no es compatible con nuestro sistema educativo, pues, dentro de
este, todos los aprendizajes se realizan a través del código escrito, por lo
cuál el niño disléxico no puede asimilar ciertos contenidos de materias como
Conocimiento del Medio, porque no es capaz de llegar a su significado a través
de la lectura.
El niño/a disléxico debe poner tanto
esfuerzo en las tareas de lectoescritura que tiende a fatigarse, a perder la
concentración, a distraerse y a rechazar este tipo de tareas. Los padres y
profesores procesan esta conducta como desinterés y presionan para conseguir mayor
esfuerzo, sin comprender a estos niños.
La
dislexia, es mucho más que tener dificultades en la lectura y en la escritura,
ya que existen problemas de compresión, de memoria a corto plazo, de acceso al
léxico, confusión entre la derecha y la izquierda, dificultades en las nociones
espacio-temporales. Debemos tener en cuenta que no existen dos disléxicos
idénticos y por tanto cada caso es único y no tiene por qué presentar la
totalidad de los síntomas.
¿Cuáles son las causas de la
dislexia?
Los investigadores todavía tienen que determinar
qué causa la dislexia, aunque ya saben que los genes y las diferencias
cerebrales pueden influenciar la probabilidad de que un niño tenga dislexia.
Aquí enunciamos algunas de las posibles causas de dislexia:
·
Genes y herencia: La
dislexia se repite en la familia. Por lo tanto, si su hijo tiene dislexia
existe la probabilidad de que usted u otro pariente también la tenga. Alrededor
del 40 por ciento de los hermanos de los niños con dislexia podrían tener las
mismas dificultades de lectura. Además, un 49 por ciento de los padres y madres
de niños con dislexia también podrían tenerla. Los científicos han encontrado
una variedad de genes asociados con las dificultades de lectura y el
procesamiento del lenguaje.
·
Anatomía del cerebro: Tener
dislexia no significa que su hijo no sea brillante. De hecho, muchas personas
con esta condición tienen una inteligencia superior al promedio. Sin embargo,
sus cerebros podrían verse diferentes que el de las personas sin dislexia.
Considere el lóbulo temporal del cerebro. Esta área del cerebro juega un rol
importante en la comprensión del lenguaje. Generalmente esta área es más grande
en el hemisferio dominante (el lado izquierdo del cerebro para las personas que
utilizan más su mano derecha). Sin embargo, si su hija tiene dislexia los
lóbulos temporales del cerebro probablemente tengan la misma medida.
·
Actividad cerebral: Para
poder leer nuestros cerebros tienen que traducir los símbolos que vemos en una
página en sonidos. Luego, esos sonidos tienen que ser combinados en palabras
que tengan significados. Típicamente, las áreas de nuestro cerebro responsables
de las habilidades del lenguaje funcionan de una manera predecible. Sin
embargo, si su hijo tiene dislexia esas áreas no funcionan conjuntamente de la
misma manera. Los chicos con dificultades de lectura terminan utilizando
diferentes áreas del cerebro para poder compensar.
¿Cuáles son los síntomas de la dislexia?
Señales de advertencia en el preescolar o el kínder
- · Dificultad para reconocer las letras del alfabeto
- Dificultad para asociar las letras con los sonidos, como no saber qué sonidos tienen las letras b o t
- Dificultad para unir los sonidos en palabras, como conectar M-A-M-Á en la palabra mamá
- Dificultad para pronunciar las palabras correctamente, como al decir “césped corto” en vez de “cortadora de césped”
- Dificultad para aprender palabras nueva.
- Vocabulario más limitado que el de los otros niños de la misma edad
- Dificultad para aprender a contar o nombrar los días de la semana, y otras palabras comunes que se dicen en secuencias
- Dificultad para rimar.
Señales de advertencia en la escuela primaria o en
la media
- · Cuesta trabajo leer y la ortografía
- Confundir el orden de las letras, escribir “nap” en vez de “pan”
- Dificultad para recordar datos concretos y números
- Dificultad para agarrar un lápiz
- Dificultad para aprender nuevas destrezas y apoyarse mucho en la capacidad para memorizar
- Dificultad para reconocer los sonidos y pronunciar las palabras que no son familiares
- Dificultad para seguir una secuencia de instrucciones
Señales de advertencia en el bachillerato
- · Cuesta mucho leer en voz alta
- No leer al nivel que se espera
- Dificultad para entender las bromas y las expresiones idiomáticas
- Dificultad para organizar y manejar el tiempo
- Cuesta trabajo resumir una historia
- Dificultad para aprender un lenguaje extranjero
Con el diagnostico de este tipo de problema a tiempo, ayudaremos a forjar un futuro mejor a su hijo.
